Cuando se posa el alma

Psyché, alma en griego, significa también mariposa. Nuestra fuerza vital se identifica así con un bichito sorprendente que, además de buen rollo en general, nos aporta proezas increíbles. Las migraciones de la mariposa monarca, por ejemplo, que viaja de México a Canadá, o de la Painted Lady capaz de volar a más de 500 metros de altura o 50 km/h si los vientos son favorables. Estas campeonas aladas resulta que son capaces de migrar 14.000 km a lo largo de hasta seis abnegadas generaciones.

Así pues nuestra alma tiene como símbolo toda una superheroína de los insectos que, bajo su frágil apariencia esconde poderes y capacidades sobrecogedoras. Quizá los griegos lo intuyeron. De alguna manera todos hemos intuido que hay algo más que belleza y elegancia en este lepidóptero.

Hemos identificado dispares hormigueos en la tripa con tener “mariposas en el estómago”, y esto vale tanto para los enamoramientos repentinos, como para la antesala de un examen o una importante reunión. La teoría del caos anunciaba que “el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar un tornado al otro lado del mundo”, y nos prevenía así de que la introducción de una pequeña perturbación en un sistema, mediante un proceso de amplificación, podría generar un efecto considerablemente grande a medio y largo plazo. Toda una metáfora para los movimientos de contestación sean de la índole que sean…

Cambio social, ansiedad o arrolladora oleada de sentimientos, CupidoPsique2el aleteo de la mariposa nos muestra en todo caso que seguimos aquí, con nuestras esperanzas y miserias, participando de la maravilla, absortos con la belleza pasajera, intentando aprehender el tiempo.

Como no todo puede ser cachondeo, advertimos que la gravedad, esa otra constante de nuestras vidas, tira de nosotros hacia abajo. Intenta posar nuestra mariposa, capturarla y hasta clavarle con un alfiler en el abdomen para deleite de algún entomólogo. Es esa tendencia al gris de la que hay que liberarse día a día aleteando. Cada vez que renunciamos a la repentina pulsión de besar, cuando cerramos la puerta al cambio, cuando ignoramos la belleza de las pequeñas cosas, estamos poniendo lastre a nuestra alma. No en vano del rollete entre Psyché y Eros surge Hedoné, representación del placer sensual y el deleite.

@miralles_martin

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